Ginecomastia

Una primera consulta, servirá para que el cirujano conozca la historia clínica del paciente, diagnostique las causas del problema y plantee la solución más adecuada al mismo.

Lo primero es tratar de encontrar el origen real de la Ginecomastia, que podría deberse a una función hepática alterada, el uso de medicación a base de estrógenos, o el uso de esteroides anabolizantes. Si la causa radica en un problema médico, se le recomendará la visita al especialista apropiado.

Puede ocurrir que en esta primera cita se prescriba la realización de una mamografía. Para descartar la posibilidad del cáncer de mama y sobre todo para revelar la composición de la mama. Una vez determinado el volumen de grasa y tejido glandular, el cirujano decidirá la técnica quirúrgica más adecuada.

En esta cita inicial, se informará al paciente de la técnica que se empleará en la intervención, los plazos, el tipo de anestesia que se le aplicará y todo el proceso pre y post operatorio.

Como en cualquier intervención quirúrgica, se realizarán pruebas y análisis previos y se seguirán los protocolos habituales de ayuno de líquidos y sólidos en las 6 horas previas. Los pacientes que sean fumadores, deberán dejar de fumar al menos dos semanas antes de la intervención.

Actualmente la operación de Ginecomastia se realiza en Hospital, bajo anestesia general. Es muy importante realizar este tipo de intervención en un centro hospitalario que cuente con las más avanzadas medidas de seguridad, con una completa unidad de cuidados intensivos.

Una vez dormido el paciente al que se realizará la cirugía correctora de Ginecomastia, se esteriliza el campo quirúrgico y se procede a la operación. Su cirujano le informará de qué medidas habituales y extraordinarias tiene en cuenta por su seguridad durante la intervención de Ginecomastia, así como durante el postoperatorio a medio y largo plazo.

La intervención se realiza generalmente con anestesia general, bajo el exhaustivo control por parte del anestesista de quirófano, aunque según los casos puede precisar solo de anestesia local.

La duración de la intervención en quirófano dura entre una y dos horas.  Cuando la causa del problema es un exceso glandular, se produce una retirada mediante bisturí, a veces acompañado de liposucción.  Y cuando el origen es por exceso de grasa, el sistema de retirada es la liposucción, insertando una pequeña cánula a través de la incisión.  Dicha incisión ser realiza en el reborde de la areola, zona muy poco visible.

Durante los primeros días el paciente siente algunas pequeñas molestias, que se alivian mediante medicación. Como resultado de la intervención, se produce una inflamación natural que desaparece con en poco tiempo. Para ayudar a esta reducción se recomienda el uso de una prenda elástica duran las primeras semanas.

El paciente recupera su vida normal en tres o cuatro días tras la intervención. En el caso de que existan suturas, estas ser retiran en un par de semanas. El tratamiento que debe seguir tras la intervención es simple, sólo consiste en reducir al principio la actividad física y evitar los ejercicios intensos y los movimientos bruscos, en un plazo que ronda los seis meses el paciente habrá recuperado por completo el aspecto físico que deseaba.

Una vez realizada la intervención, el paciente acudirá a consulta para verificar la correcta cicatrización y comprobar la evolución del proceso. Estas revisiones serán programadas por su cirujano en un número de veces que varía en cada caso y que nunca supera el número de seis revisiones.

Cuando la intervención de Ginecomastia es realizad por cirujanos plásticos de primer nivel, las complicaciones son muy poco frecuentes y generalmente de tipo menor. Lógicamente existen riegos como posibles infecciones, lesiones cutáneas, exceso de sangrado o la aparición de seromas, problemas que se combaten con facilidad cuando los medios y los profesionales responsables del proceso están altamente cualificados

El procedimiento puede provocar pequeñas cicatrices visibles o cambios de pigmentación en la zona. Y como efecto secundario, puede apreciarse temporalmente una disminución de la sensibilidad cutánea en la mama, que se recupera en unos cuantos meses.

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