Doble mentón

Hilos tensores + Carboxiterapia

El proceso natural del envejecimiento provoca una disfunción cutánea muy antiestética: La flacidez. Una piel caída en el rostro o el cuello genera una sensación de vejez, que es fácilmente evitable con la combinación de dos técnicas de medicina estética, que cada día se muestran más eficaces para combatir ese problema.

Los cambios que el paso del tiempo provoca en los tejidos cutáneos es esencialmente una reducción significativa en el proceso de biosíntesis del colágeno y la elastina. Perdemos células productoras y esto crea un empobrecimiento de la capa dérmica, que se traduce en flacidez.

El temido doble mentón o papada, tiene ahora un método para ser eliminado con facilidad: La unión de los tratamientos de Carboxiterapia con Hilos tensores, produce unos resultados increíbles, la piel se vuelve tersa, natural, viva, luminosa. Y es muy valorada por aquellos pacientes que la han experimentado y que lucen un aspecto joven y saludable.

Hilos tensores

La nueva técnica de implantación subcutánea de hilos de Polidioxanona (PDO), está revelándose como una de las más avanzadas para evitar la flaccidez cutánea en zonas localizadas.

El ácido poliláctico lleva décadas usándose con total seguridad en medicina. Muchos dispositivos clínicos e implantes incorporan este componente. Al ser un material reabsorbible, no alergénico y no inmunogénico, no presenta complicaciones y sus resultados son siempre muy positivos.

La técnica consiste en la implantación bajo la capa dérmica de hilos tensores que facilitan la sujeción la piel, reposiciona los tejidos y confiere al rostro un contorno definido saludable y atractivo.

Los hilos, con o sin espículas, se emplerarán en función de la fisiología y necesidades propias de cada paciente. Para producir un efecto de lifting biológico que dará al rostro un aspecto más joven y saludable, sin intervenciones quirúrgicas.

Sus aplicaciones más demandadas son:

  • Lifting de mejillas.
  • Lifting de cola de ceja.
  • Perfil mandibular.
  • Surcos nasogenianos.
  • Líneas de marioneta.
  • Cara interna de brazos y muslos.
  • Glúteos.

El tratamiento con Hilos tensores, espiculados o monofilamente, está indicado para pacientes con problemas de flaccidez facial, descolgamiento o de doble mentón, que deseen mejorar su aspecto sin intervenciones quirúrgicas.

Se puede aplicar en cara y cuello, aunque también son frecuentes las actuaciones sobre brazos y glúteos.

La sesión dura alrededor es de unos 30 minutos y es totalmente indolora para el paciente. Apenas tiene contraindicaciones, salvo los casos de pacientes en período de gestación o lactancia, o de pacientes con enfermedades neoplásicas, autoinmunes, vasculares o diabetes.

Los cuidados que siguen a la sesión de implantación son mínimos se encaminan a reducir la inflamación y evitar posibles apariciones de hematomas.

El tiempo que tarda el organismo en la reabsorción de los hilos inoculados es de alrededor de 6 meses y los resultados se mantienen entre 12 y 18 meses.

¿Para quién está indicado?

Para pacientes con descolgamiento importante de sus estructuras faciales que deseen mejorar el aspecto general de su rostro sin intervenciones quirúrgicas.

¿Qué zonas se pueden tratar?

Es el tratamiento óptimo para aplicar en cara y cuello. También pueden tratarse otras zonas como brazos o glúteos.

¿Es doloroso el procedimiento?

En absoluto Se utiliza un anestésico local que bloquea cualquier sensación de dolor.

¿Cuánto dura el efecto?

El efecto se percibe de inmediato y su duración es de unos 6 a 12 meses,  aproximadamente.

¿Qué cuidados debo tener después del tratamiento?

Prácticamente ninguno. Simplemente poner un poco de hielo en la zona tratada durante las primeras horas y  usar protección solar si se va a exponer al sol.

Carboxiterapia

La carboxiterapia es un procedimiento de la medicina estética, mínimamente invasivo, muy seguro y que no conlleva ningún tipo de riesgo o complicación.

El tratamiento consiste en la aplicación de microinyecciones de CO2 en determinados puntos, según las indicaciones del equipo médico, que previamente ha estudiado el caso. Es importante gestionar bien las dosis y el flujo de gas inyectado para garantizar unos resultados óptimos.

El dióxido de carbono que se emplea en la intervención es de un tipo especial: medicinal y anaeróbico con una pureza del 99,9 %.

Como resultado de la aplicación de CO2, a nivel subcutáneo, se produce una mejora notable en la microcirculación, se estimula la formación de fibras de colágeno y se favorece el aumento del espesor de la piel. Esto proporciona de inmediato mejoras en el tono y la elasticidad de la piel.

La Carboxiterapia se puede aplicar a partir de los 35 años como acción preventiva para frenar el envejecimiento. Y a partir de los 45 años con fines regenerativos y correctivos.

Es un tratamiento sencillo, indoloro y que no presenta ni contraindicaciones, ni efectos secundarios, el paciente realiza su vida normal desde el mismo momento en que finaliza la sesión, simplemente es aconsejable usar protector solar en caso de exposición prolongada al sol.

Las ojeras son alteraciones en el tono de la piel de la parte inferior de los ojos. Aparecen más oscuras, lo que provoca la sensación de una mirada más agotada y envejecida. Su causa es el estrés, el cansancio, la falta de sueño o la mala alimentación. Frente a este problema la solución más sencilla y eficaz es un tratamiento de carboxiterapia.

Las microinyecciones de Dióxido de carbono aplicadas en la zona del párpado inferior, aumentan la oxigenación del flujo sanguíneo y mejorando de inmediato el tono de la piel. Su capacidad tensora, disminuye visiblemente el efecto de bolsa. Y en solo 5 o 6 sesiones, el contorno de ojos se ha estabilizado por completo.

¿Cómo actúa el Dióxido de carbono al ser inyectado en el organismo? Como una reacción positiva: Cuando el cuerpo detecta un desequilibrio en la oxigenación local como consecuencia del CO2 intenta equilibrar el sistema aumentando el suministro localizado de oxígeno, esto provoca un efecto vasodilatador y un importante incremento de la oxigenación del tejido. La hemoglobina se encarga de absorber el Dióxido de carbono inyectado, que se descompone y aporta el O2 a los tejidos, provocando una mayor oxigenación local. Esto facilita una superior velocidad de flujo sanguíneo y conseguirá abrir capilares que antes del proceso, se hallaban cerrados.

¿A partir de qué edad es aconsejable realizarlo?

Se puede aplicar a partir de los 35 años como tratamiento preventivo para frenar el proceso de envejecimiento. A partir de los 45 años se realiza como tratamiento regenerativo y correctivo.

¿Requiere anestesia?

Simplemente se aplica una pomada anestésica o frío local antes de iniciar la sesión lo cual evita la sensación de dolor o molestias.

¿Se puede ir a trabajar el día siguiente al tratamiento?

Sin ningún problema.  Se puede seguir con la vida normal en cuanto termina la sesión.

¿Tengo que tomar alguna precaución después?

Solamente se recomienda aplicar un poco de crema solar en la zona, nada más, ni masajes ni ningún otro cuidado especial.

¿Con qué tratamientos se puede combinar?

Sí, pero debe ser el médico especialista quien aconseje la combinación de las técnicas médicas a emplear para lograr los mejores y más duraderos resultados.

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