El problema de la antiestética celulitis, también conocida como piel de naranja, ahora tiene una solución inmediata y duradera: la carboxiterapia.

La carboxiterapia es una técnica de reciente implantación con enormes beneficios terapéuticos. Es segura, no produce efectos secundarios y, sobre todo, es altamente eficaz. Sola o combinada con otras técnicas es sin duda la fórmula más infalible para lucir un cuerpo sin celulitis.

Pero ¿en qué consiste un tratamiento de carboxiterapia?. Sencillo, es un proceso que comienza con el diagnóstico de tu medico para determinar las zonas de aplicación, la intensidad y la duración del tratamiento. A continuación, en las distintas sesiones programadas, se realizan infiltraciones subcutáneas en la parte afectada con anhídrido carbónico (CO2), un gas en estado estéril que se inocula con una aguja extremadamente fina, mediante un sistema que permite el control de flujo y volumen del gas infiltrado.

Es un sistema seguro, sin ningún tipo de contraindicación, de hecho el propio organismo humano produce CO2 de manera natural. Hasta 200 mililitros por minuto en estado de reposo, que se multiplican hasta por 10 cuando hacemos ejercicio. La carboxiterapia, simplemente lo que hace es infiltrar el gas en los lugares en los que nuestro cuerpo lo necesita más para eliminar los excesos de tejidos adiposos.

El anhídrido carbónico posee grandes beneficios para el organismo: Facilita la vasodilatación y estimula la formación de vasos sanguíneos, lo que mejora notablemente la microcirculación. También favorece el drenaje linfático y ayuda en la acción lipolítica a nivel de adipocitos.

Un tratamiento de carboxterapia no requiere ningún tipo de preparación previa. Es inocuo y apto para todas las personas. Normalmente las sesiones duran entre 10 y 20 minutos y los tratamientos suelen constar de aplicaciones semanales según la prescripción realizada por el médico. El promedio de sesiones por tratamiento depende de las necesidades de cada paciente con un mínimo de 6 sesiones para un resultado óptimo.

Es un tratamiento mínimamente invasivo con el que el paciente solo nota un pequeño hormigueo en la zona tratada y produce una pequeña inflamación que remite en pocos minutos. Los resultados son inmediatos: mejora el aspecto de la piel y elimina la celulitis en las zonas tratadas.

La carboxiterapia es una reciente técnica cuyos excelentes resultados está haciendo que se convierta en la más usada para combatir eficazmente la celulitis, flaccidez y grasa localizada, en cualquier parte del cuerpo. Solicita una cita previa ahora y olvídate de la piel de naranja.