¿Es compatible el aumento de mamas con la lactancia?

¿Es compatible el aumento de mamas con la lactancia?

Según las conclusiones del estudio presentado en la conferencia anual de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos, en Denver, el hecho de amamantar a los bebés no reduce en absoluto la turgencia de las mamas.

La verdadera razón son los cambios que se producen en el organismo femenino como consecuencia del embarazo, los que provocan la temida “caída de pechos”. El estudio es concluyente: a mayor número de embarazos, más probabilidades de que los senos se caigan. Independientemente de si las madres han amamantado o no a sus bebés.

Por otra parte, el estudio también demuestra que la lactancia es perfectamente compatible con la cirugía estética, dado que los implantes no suponen ningún inconveniente para la correcta alimentación natural del bebé.

La cirugía de aumento de pecho o de reducción, es cada vez más demandada. La gran evolución de las técnicas de remodelación, tanto con implantes como con grasa autóloga, han conseguido que los procesos sean más sencillos y los resultados más naturales y duraderos. Y ahora, los expertos acaban de demostrar que estas intervenciones resultan perfectamente compatibles con la maternidad y la lactancia, sin problemas ni para la alimentación del bebé, ni para la figura de la madre.

Es una gran noticia para aquellas mujeres que dudaban y que ahora pueden optar por mejorar su aspecto, sabiendo que eso no afectará en absoluto a su compromiso como madres.

Los problemas estéticos del pecho femenino, que hoy en día tienen una sencilla solución son:

  • Senos precipitados: Pezones con una leve curvatura hacia arriba y doblados en la areola.
  • Senos pequeños: Con escaso volumen con respecto al contorno del tórax.
  • Senos grandes: Excesivo volumen con respecto al contorno del tórax.
  • Senos caídos: Sin turgencia, los pezones apuntan hacia abajo. Son consecuencia de los embarazos y del paso del tiempo.
  • Senos en constricción: Senos separados, con areolas grandes y dilatadas. Es una anomalía en las mamas que produce en ellas una forma tubular.
  • Senos cilíndricos o descompensados: Las mamas tienen una gran diferencia de volumen lo que genera una poco estética asimetría.
  • Senos Pectus Carinatum: O pecho de paloma. Es una malformación torácica que impide que el pecho sobresalga.
  • Senos Pectus Excavatum: Es el caso contrario, los pechos parecen hundidos en la cavidad torácica.

Todas estas pequeñas deficiencias que pueden mermar la belleza femenina, son intervenciones que, realizadas por cirujanos plásticos especializados y en instalaciones adecuadas, resultan enormemente sencillas y al alcance de la mayoría de las mujeres. Puedes consultar las distintas técnicas para los distintos problemas en nuestra página web.

Ahora ya sabes, que la lactancia es perfectamente compatible con un pecho bonito, no te lo pienses más y consulta con un especialista, sólo él puede evaluar tu caso particular y aconsejarte sobre la solución más adecuada. Si lo deseas puedes solicitar una cita previa gratuita aquí.

 

¿Qué es el Lipofilling facial?

¿Qué es el Lipofilling facial?

Conforme envejecemos, la piel del rostro pierde elasticidad y tersura, la grasa facial se va perdiendo lo que contribuye a un aspecto de mayor edad, esta pérdida de volumen y calidad de la piel conlleva a la aparición de las arrugas.

El lipofilling facial, es uno de los métodos más novedosos que tiene la cirugía estética, elimina la flacidez y aporta volumen en zonas que a consecuencia del envejecimiento han perdido parte o toda su grasa con un gran efecto rejuvenecedor extrayendo grasa de ciertas zonas del cuerpo mediante una liposucción laser o lipolaser y colocándola en otra zona que necesite la corrección de imperfecciones y/o para dar más volumen en una zona específica que deseemos.

El uso de la grasa nos permite obtener un relleno permanente frente a otras sustancias, como el ácido hialurónico, que son reabsorbibles

Es una técnica de rejuvenecimiento facial ideal porque restaura de manera natural el volumen perdido con el paso de los años, sin hacer uso de ningún producto sintético ni artificial. Produce un resultado natural, progresivo y con una duración mayor que otros implantes, la piel adquiere un mejor aspecto y mejora también la calidad de la misma  y no tiene riesgo de rechazo ya que los tejidos injertados son de la propia persona.

Desde la página web de La Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética  nos explican con detalle el procedimiento que no es nada complicado, se extrae grasa del paciente, normalmente de la zona del abdomen y la cara interna de los muslos, ya que es más rica en células madre que podrán reproducirse con mayor facilidad. Esta grasa se prepara adecuadamente para obtener el tejido graso útil y posteriormente se inyecta a través de cánulas en el rostro en pequeñas cantidades en las zonas a tratar (pómulos, frente, surcos nasogenianos…)

La técnica se realiza en muy poco tiempo y con anestesia local, aunque suele realizarse una pequeña sedación para mayor comodidad del paciente. Además la recuperación es muy rápida y apenas se sufre una inflamación que desaparece en pocos días apreciándose los resultados a la semana.

Lo mejor de esta técnica es que estas células tienen un importante componente de células madre, que hacen que se trasformen o simulen ser iguales que el tejido receptor, además de aportar factores de crecimiento, favoreciendo a la regeneración celular del cuerpo y es aceptada de forma más rápida por el cuerpo, de modo que se evitan secuelas como infecciones, rechazo o alergia , dejando una piel más densa, firme y luminosa.

Para mas información, contacta con Clínica de Medicina Avanzada en el 91 485 35 87.

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